Archivo | noviembre, 2011

Análisis de la productividad e impacto de los investigadores españoles

28 nov

Acabamos de publicar en la Revista Española de Documentación Científica un trabajo en el que analizamos la productividad e impacto de los investigadores españoles por áreas cientificas. El objetivo principal del artículo es, basándonos en el cv de los solicitantes de proyectos de investigación del Plan Nacional de I+D, elaborar unas tablas de referencia que permitan a los evaluadores de proyectos, o a los gestores de las evaluaciones en cualquier institución, saber cuál es el rendimiento de un investigador en un área concreta, en términos de artículos isi y de impacto.

En esta figura aparece junto a cada área científica la producción media por investigador y año. Como véis, hay enormes diferencias entre áreas (desde los 0,12 trabajos por investigador y año en Ciencias Sociales -los datos son anteriores a que entraran en tropel decenas de revistas españolas de Ciencias Sociales-, hasta los 4,57 en Química) lo que recalca el hecho de que hay que comparar siempre cosas iguales.
Como estas medias están muy sesgadas por los valores extremos, hemos elaborado unas tablas de referencia tanto en la producción como en el impacto, claramente influidas por las baselines que proporcionan los Essential Science Indicators, producto poco conocido pero tremendamente útil para realizar comparaciones. Estas tablas la hemos elaborado para una producción de 3, 5 y 7 años, y en el caso de las citas también se muestra qué número de ellas habría que cosechar para situarse entre el 50, el 25 y el 10% de trabajos más citados por área y año.

Este trabajo es fruto de una colaboración con la ANEP (Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva) para la mejora de sus procesos de evaluación de proyectos. Como de costumbre, el artículo ya está para libre descarga en los siguientes enlaces.

Jiménez-Contreras, E., Robinson-García, N., Cabezas-Clavijo, Á. (2011). Productividad e impacto de los investigadores españoles: umbrales de referencia por áreas científicas [Productivity and impact of Spanish researchers: reference thresholds within scientific areas]. Revista Española de Documentación Científica, 2011, 34(4), 505-525. doi:10.3989/redc.2011.4.828

La colaboración investigadora en Biblioteconomía y Documentación

16 nov

Acaba de publicar el profesor Jordi Ardanuy un trabajo en el que analiza la producción científica internacional en Biblioteconomía y Documentación desde la perspectiva de la colaboración entre autores e instituciones. En dicho trabajo se constata el gran incremento de la producción en colaboración en ByD en los últimos años, aunque la participacion internacional es escasa, tan sólo uno de cada diez trabajos se realiza con el concurso de instituciones situadas fuera de España.

A través del análisis de los trabajos ISI publicados en revistas de la categoría Library and Information Science y combinándolo con una estrategia de búsqueda por palabras clave, pone de manifiesto el papel central de la Universidad de Granada (gracias a Scimago y EC3, junto a otros grupos) así como del CSIC, a través del Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero por un lado, y del IEDCYT (ex-CINDOC) por otro en la consolidación internacional de la disciplina.

En la red que se incluye de colaboraciones (algo recargada) se percibe en el lado izquierdo la importancia del centro de Valencia (introductor de la bibliometría en España) que forma a su alrededor una red de colaboradores, principalmente del del Levante español y del ámbito hospitalario. En la parte derecha se observa como entre la Universidad de Granada y el CSIC articulan la vertiente universitaria y académica, con las universidades catalanas (con la Universitat de Barcelona destacada) en la parte superior de la imagen y las madrileñas en la inferior. Por cierto, que uno se pregunta dónde estan universidades que llevan años impartiendo formación universitaria en ByD (¿Univ A Coruña, Univ León?).

[pincha en la imagen para verla con más claridad]

Otro dato a destacar es la enorme influencia de la bibliometría en estos resultados; el 58% de la producción española en ByD es sobre bibliometría (¡el 71% si se excluye a Revista Española de Documentación Científica y El Profesional de la Información!). Esto lleva a afirma al autor que la ByD española ha alcanzado cierto grado de madurez, pero principalmente por la influencia de los estudios métricos de la informacion, algo que corrobora los resultados de otros trabajos similares.

Finalmente tras estudiar la producción por idiomas, el autor alude a las dos flagship journals de la ByD española (Revista Española de Documentación Científica, y El Profesional de la Información) a las que atribuye un papel central en la consolidación de la disciplina, y realiza una recomendación muy concreta, publicar su edición online tanto en español como en inglés, para alcanzar el mayor público posible. Aunque no proporciona datos de impacto según idiomas (algo que hubiera enriquecido el trabajo) una rápida búsqueda para las ciencias sociales españolas nos sugiere que la publicación en inglés es hasta 5,7 veces más citada que los trabajos publicados en español, motivo más que suficiente para intentar publicar en lo posible en lengua inglesa.

En definitiva, un estudio bibliométrico sencillo pero muy serio que apunta las tendencias en la disciplina desde el punto de vista de la colaboración en los trabajos de investigación de alcance internacional. Por cierto, que no deja de ser paradójico que un trabajo sobre la colaboración venga firmado por un único autor.

—-

Ardanuy, J. (2011). Scientific collaboration in Library and Information Science viewed through the Web of Knowledge: the Spanish case. Scientometrics. doi:10.1007/s11192-011-0552-1 [si no tienes acceso al trabajo y estas interesado, te puedo hacer llegar una copia]

El lado oscuro de la ciencia: editoriales, revistas y conferencias fraudulentas

2 nov

Uno de los aspectos más oscuros de la publicación académica es la proliferación de editoriales, revistas y congresos “científicos” cuya única y exclusiva finalidad es sacar partido económico de las necesidades de publicación (y de los pocos escrúpulos, a veces) de académicos, opositores y concursantes a plazas varias en la administración pública. Aunque lo enmascaren, estas publicaciones no tienen ningún control de calidad científico, y sin embargo en ocasiones son validados por algunas administraciones en sus concursos. Así, por ejemplo hace unos meses salía a la luz los tejemanejes de academias de oposiciones que ofrecían la publicación de capítulos de libros a los sufridos opositores, lo que le contaba como mérito en las oposiciones (aquí tenéis un foro donde se promocionan estas editoriales “patera”).

Fake Science - Protect Against HangoversTambién es frecuente que (dado que no hay listados consensuados de editoriales de prestigio) existan algunas que publican todo lo que les llega por un módico precio. Esto lógicamente no es ilegal, pero tampoco es científico. En Alemania las bibliotecas universitarias se han puesto las pilas ante este fenómeno y están elaborando listados de editoriales que no aplican revisión científica a fin de evitar la compra de estos libros, y de que no computen a efectos de valoración académica. En el blog copy shake and paste podemos encontrar un listado de editoriales que incurren en estas prácticas y de casos concretos muy exóticos.

Con la facilidad para publicar de forma electrónica, este fenómeno también ha saltado a las revistas científicas, que bombardean a los pobres investigadores con ofertas para publicar en sus revistas, bajo la promesa de una publicación rápida y limpia, que le servirá para progresar en la endiablada carrera académica. Estas revistas guardan tan bien la apariencia que podrían pasar como “serias” en muchos comités de evaluación (y probablemente si uno no es experto en el área o en publicación científica no se daría cuenta de la naturaleza de estas revistas), pero lo cierto es que bajo la modalidad open access  “autor paga” (una verdadera puerta abierta a los abusos) intentan ocultar el nulo rigor de sus publicaciones y hacen un buen negocio (un ejemplo y otro ejemplo, y otro en mi viejo blog).

De nuevo, son muchos los académicos que participan en dicho juego, en muchos casos sin mala fe. Pongamos el caso de un joven investigador al que le ofrecen participar como revisor o formar parte del comité editorial de alguna de estas revistas, o que pueda ver su trabajo publicado en una revista de título rimbombante, en inglés y con toda la apariencia de revista de “calidad”… Esta circunstancia, por lo que veo en los nombres y afiliaciones de artículos y comités editoriales, parece afectar principalmente a países en vías de desarrollo y del tercer mundo poco duchos quizá en el entramado de la publicación científica, y probablemente con unos criterios de evaluación lejos de los países científicamente más avanzados (pero ojo, que también hay norteamericanos, europeos y españoles, claro).

Una variante de esta modalidad es la invitación a participar en congresos científicos. Son varios los blogs que informan de artículos generados automáticamente aceptados para congresos (por ejemplo, este especializado en falsas conferencias del IEEE). En este caso, la aceptación conlleva la inscripción obligatoria al congreso, con lo que la organización ya tiene asegurada un buen dinero, y en muchos casos la publicación posterior en alguna de las revistas de la editorial organizadora del congreso (por la que también habrá que soltar unos cientos de euros en concepto de gastos de publicación), por lo que ya tenemos la cuadratura del círculo vicioso.

Estos casos recuerdan muy a las claras que en cualquier evaluación que se haga, debe haber elementos que permitan valorar la calidad de las constribuciones, y no la mera cantidad de las mismas, ya sea a partir de las fuentes donde se publica o de la evaluación por expertos del trabajo (¡pero que haya algo!). Del mismo modo también anuncia la necesidad de que organismos e instituciones saquen a luz los casos fraudulentos o dudosos que detecten, y elaboren listados de editoriales, revistas, congresos y organizaciones fraudulentas a fin de que sus investigadores no sean engañados por estos timadores ni se dejen tentar por el “lado oscuro” de la publicación científica.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 76 seguidores