La avalancha de conferencias, jornadas, seminarios y eventos que sacude a la comunidad documental, y la popularización de twitter como arma de difusión masiva de lo que en ellas se dice me ha sugerido esta entrada, algo alejada de los temas que aquí trato. La idea es mejorar la difusión de los eventos, tomando algunas pocas precauciones, para hacer más efectiva la comunicación, y no torturar a los sufridos seguidores de conferencias via twitter.
Vaya por delante mi aprecio a la gente que va a seminarios, foros y conferencias y se molesta en difundir lo que en ellas se dice a las personas que no pueden asisitir. Me parece una excelente herramienta para estar actualizado sin necesidad de salir de la casa o del despacho, o de abandonar el quehacer diario. Pero creo que hay dos aspectos francamente mejorables, la elección de hashtags o etiquetas, y lo relativo a los usarios, tanto los transmisores de conferencias como los mencionados como ponentes.
Hashtags
Una herramientas imprescindible es el hashtag, etiqueta o palabras clave de un evento. De un tiempo a esta parte los organizadores de los eventos anuncian junto al programa y demás detalles de la conferencia el hashtag bajo el que se podrá seguir en twitter el evento. Esta idea es magnífica y ya son pocas las conferencias que no anuncian la palabra clave que permitirá su seguimiento. Sin embargo, suele haber cierta confusión en su establecimiento. Lo ideal es elegir etiquetas cortas, sin tildes, símbolos, guiones, o números que pudieran confundir a los usuarios que difunden la información. Es decir, cualquier elemento que pueda hacer interferir la comunicación debe ser eliminado.
No hay que olvidar asimismo que en las conferencias se tuitea a alta velocidad, generalmente desde dispositivos de reducido tamaño, por lo que la elección de hashtags largas o con símbolos retrasan y complican el tuiteo. Además llevan a confusion. Dos ejemplos recientes (no se me molesten) son #iconobibliometría y #ANECA_CNEAI_US Ambas son excesivamente largas y hacen uso de símbolos; en el primer caso de tildes (twitter trata las palabras con tilde y sin ella en la misma búsqueda, por lo que no es necesario, ya que retrasa al que escribe), y en el segundo por el uso de guiones bajos. No hay que olvidar además que estamos limitados a los 140 caracteres de rigor por lo que los 18 del primer hashtag y los 15 del segundo se antojan excesivos.
Asimismo hay que evitar la inclusión de fechas en la etiqueta, ya que llevan a confusión. Un ejemplo ocurrió en las pasadas jornadas CRECS, donde se tuiteó con las etiquetas #crecs2012 y #crecs12, así como #crecs. Ésta última parecía, desde luego, la más adecuada.
Usuarios
A medida que académicos y bibliotecarios se van haciendo con un hueco en twitter, es frecuente ya que el ponente tenga una cuenta en la red social, y que los transmisores de la conferencia le citen por su nombre de usuario en la misma. Esto, además de ser un poco fatigoso para seguirlo, consume una buena cantidad de caracteres (los usuarios más nuevos además tienden a tener nombres más largos), y deja menos espacio para transmitir el mensaje. Una buena práctica es citarlo al comienzo del evento
“Comienza la conferencia de @fulanitopalotes en #crecs”
y luego mencionarlo por sus iniciales
“No hay bibliómetra bueno – Polémico, como siempre, FP en #crecs”
Si se cita al usuario nunca hay que hacerlo al comienzo del tweet, ya que éste solo lo leerán dicho usuario y los que tengamos en común (además de los que estén siguiendo la hashtag). En este caso se recomienda poner un punto delante del usuario para que el mensaje llegue a todos nuestros seguidores
“.@fulanitopalotes dice que no hay bibliómetra bueno #crecs”
Finalmente, si somos asiduos retransmisores de conferencias, es muy buena práctica crear una cuenta exclusivamente para la difusión de los eventos, de modo que no torturemos a nuestros seguidores con decenas de tuits en unos pocos minutos. Esto lo hace por ejemplo, con muy buen tino Dídac Margaix desde @dma_jornadas, y menciona lo más relevante desde su cuenta principal @didacm. En cualquier caso si sigues a usuarios que te inundan el timeline, herramientas como Tweetdeck permiten excluir determinadas hashtags o a usuarios hiperactivos.
De nuevo, espero que nadie se haya molestado con esta entrada. Probablemente estos consejos no sean nada originales, pero creo que tomando estas pequeñas precauciones, la difusión de congresos y seminarios en el área de Documentación sería mucho más efectiva.

No creo que nadie se ofenda, todos estamos aprendiendo y eso incluye equivocarse. Gracias por la parte que me toca.
Me quedo con la idea de “incluir las iniciales”, especialmente, porque de lo contrario cuando te retwittean parece que la afirmación del ponente es tuya.
La de la fecha, no lo tengo tan claro. Si bien es verdad que para eventos anuales, etc no es preciso, puede ser más útil para separar por ejemplo las presentaciones en SlideShare de las distintas ediciones.
Otras prácticas interesantes que he visto es añadir un segundo hashtag para las distintas sesiones de ponencias, comunicaciones etc, (x.e. #sc2 ) y generar periódicamente un tweetdoc con lo que se vaya produciendo.
Muchas gracias por la parte que me toca y os invitamos a seeguir el próximo hastag #manuscrito20
Muchas gracias Dídac.
Es verdad que con los retuteos en las conferencias al final se puede perder el emisor del mensaje, está bien que comentes esto porque que uno tuitee o retuitee algo no sgnifica que esté de acuerdo con ello. Muchas cuentas en inglés incluyen la anotación “RT ≠ endorsement” que advierte de ello, por lo que pudiera pasar.
Lo de la segunda hashtag puede servir cuando son congresos muy grande o con gran volumen de tuiteros tipo EBE o alguno así, pero no es muy habitual en Documentación, quitando fesabid, bibliosalud y quizá alguno más. Aunque no ayuda mucho a la comunicación, ya que complica el tuiteo, puede que no haya alternativas mejores en ese caso…
Muchas gracias por la aportación, y estaré atento al #manuscrito20
Instructivo post para alguien que se estrenó en esto la semana pasada. Aún no sé si me gustó la experiencia.
Sirve para que alguna gente nueva con intereses comunes llegue hasta ti gracias al hashtag pero debe quedar claro que no es más que una ‘retransmisión’ del evento. Lo digo porque si se tiene un blog tal vez es más interesante dejar reposar un poco las ideas y cocinarlas para compartirlas posteriormente en el blog (y en Twitter), de forma más reposada.
Hola David, es verdad que tuitear eventos puede aumentar tu visibilidad en la web, y puede ayudar a conocer nueva gente con intereses comunes. Es un buen punto.
También comparto contigo la idea de dejar reposar un poco el congreso y luego escribir la crónica personal del evento, con las reflexiones personales. Esto lo suele hacer por ejemplo muy bien J. Tramullas en su blog http://tramullas.com/
Un saludo.
Me parece acertado lo que comentas.
Yo creo que la difusión de asistencia a jornadas puede molestar a tus followers con lo que para una participación activa sin molestar recomiendo el uso de @hidetag.
Yo creo que lo más conveniente es un tweet “presentando tu participación en el hashtag a tus seguidores” y a partir de ahí no molestar más, tweets como: “Lo que dice fulanito en #crecs es bien cierto” no sirven de mucho si no sigues #crecs. Puedes ver más información en http://homosocialis.com/wordpress/redes-sociales/hidetag-para-no-molestar-a-tus-followers.html#.T8NAJsU4Ko8
Gracias Toni, qué curioso lo de @hidetag , no lo conocía. En cualquier caso parece algo un poco anecdótico ya que hay que ser bastante “heavy user” para conocer esto, y además nos obliga a meter el nombre del usuario, con lo que también nos comemos algo de espacio. Me lo apunto de todas formas como truco interesante,
Un saludo.
No me considero muy heavy
lo descubrí hace un tiempo (cuando hice el post) y lo he utilizado alguna vez. Va bien cuando no quieres molestar a tus followers o simplemente quieres hacer una aportación a un hashtag para que solamente la vean quienes lo sigan y no todos tus seguidores. Mejor que tener dos cuentas!
Saludos.
Al hilo de lo que se comenta en este post, acaba de salir (2012-10-03) en The Guardian una especie de decálogo para twittear en conferencias.
De entre las recomendaciones que proponen: la solicitud de permiso para hacerlo, la impepinable observancia de la atribución, la prodigalidad en enlaces y la responsabilidad de la organización en encauzar la conversación en Twitter sobre dicho evento.
Gracias Ibon, se ve que hay cierta tendencia a prohibir el tuiteo de conferencias últimamente.
Creo que en algunos congresos muy relevantes esto es incluso comprensible, aunque mi opinión es que no se deben adelantar resultados relevantes en congresos antes de que éstos estén publicados o aceptados para publicación, por si las moscas.