La aparición de Google Updates, o en español, Mis actualizaciones desde hace pocos días en Google Scholar nos recuerda que una de las exigencias más básicas que se le pueden pedir a un investigador o a un doctorando (como ¿bromeábamos? el otro día: una persona o un becario), es que esté al día de lo que se cuece en su campo. También es ésta una de las pesadillas recurrentes del doctorando, ¿se me habrá pasado citar en este paper algún artículo relevante? ¿habrá algo nuevo sobre este tema? O incluso peor, el gran pecado capital, ¿¿¿¡¡habrá dicho algo sobre este tema mi director de tesis y no le cito!!???
Pero, ¿es posible estar al día de TODO lo que se publica en mi tema de interés? La respuesta es NO. Pero, ¿es posible estar al día de lo MÁS RELEVANTE que se publica en mi campo? La respuesta, con un cierto margen de error, es SÍ.
La cantidad de publicaciones que cada semana surgen dentro de un determinado campo es prácticamente inmanejable. En bibliometría por ejemplo es fácil encontrar cada semana del orden de 50 nuevos trabajos accesibles electrónicamente. Esto es absolutamente inabarcable por cualquiera, por lo que se hace necesario gestionar y filtrar este flujo de nuevos artículos.
En mi caso, supongo que como el muchas personas, uso una estrategia combinada, basada en las suscripciones vía RSS a las tablas de contenido de las revistas centrales de mi campo (la mayor parte de publicaciones relevantes dentro de una especialidad se publican en unas pocas revistas), junto a alertas periódicas de búsquedas predeterminadas en Google Scholar. Si a esto le sumamos los interesantes enlaces que se comparten vía Twitter, y los artículos que se referencian en las listas de correo específicas (SigMetrics, Scholarly Communication), y lo aderezamos con los sumarios de la Revista Española de Documentación Científica y de El Profesional de la Información que llegan periódicamente a través de Iwetel, tenemos un conjunto importante de documentos potenciales que leer.
Tengo que decir que de todos estos trabajos mensualmente quizá descargo un máximo de 10-12, de lo que probablemente leeré con suerte la mitad. La otra mitad dormirá el sueño de los justos en Mendeley, esperando quizá mejor ocasión para sacar la cabeza. La fuente de publicación es un criterio central para filtrar estos trabajos. A no ser que sean absolutamente centrales para alguno de los temas de mi interés, los capítulos de libro, los congresos, y los artículos publicados en revistas NO ISI quedan automáticamente descartados. No es nada personal, es un criterio.
En este contexto, la aparición de Google Updates, el producto basado en Google Scholar que sugiere lecturas académicas a partir de nuestro propio perfil cientifico, puede resultar un poco redundante para las personas que tienen un sistema bastante estructurado para localizar nueva información relevante, aunque muy útil para otras. Es un hecho que las lecturas que recomienda, como se aprecia en el pantallazo, son pertinentes (si bien el algoritmo que aplican parece bastante conservador) y su potencial es muy interesante. Aunque en algún blog piden que se pueda filtrar por artículos en acceso abierto, a mí me parecería más útil combinar las sugerencias de lectura con Google Scholar Metrics (aunque ya sabemos que es un producto poco riguroso [pdf]) de manera que sólo se mostraran alertas provenientes de revistas con un índice h superior a un umbral que estableciera el usuario, evitando así el ruido de los artículos publicados en revistas de escaso alcance. En este sentido hay que señalar que los dos grandes productos del ramo (Scopus, Web of Science) tampoco han conseguido crear sistemas de alerta y filtrado basados en la relevancia de las fuentes.
En definitiva, si algo necesitan los investigadores no son más fuentes, sino mejores sistemas de filtrado de información relevante. Ah, y por supuesto, más tiempo.


Buena entrada. Yo utilizo sobre todo las suscripciones RSS a las revistas, pero no nos engañemos, aunque la revista sea del ramo es frecuente tratan temas tan diversos que la mayor parte de artículos no son relevantes (para mí, seguro que para otro lo son). Una buena opción son las alertas de búsquedas del ISI Web of Knowledge, pero acabo de probar Google Scholar Updates y en un primer vistazo, da la sensación de funcionar muy muy bien. Habrá que darle una oportunidad.
Un saludo!
Sí, las alertas del ISI son otra buena opción, lo que pasa es que Google Scholar es mucho más inmediato y exhaustivo.
Es más rápido y fácil de configurar, los artículos aparecen meses -incluso años- antes que en ISI (en ISI solo aparecen una vez publicados con volumen y número), y la base documental es mucho mayor (aunque esto puede ser un problema, hay que elimimnar bastante “ruido”). Además, si lo hay, te da el link al texto completo desde el propio correo electrónico.
Lo bueno del ISI es que permite afinar mucho más la búsqueda y te aseguras de que (casi) todo lo que te llega es relevante. Así pues se trata de elegir lo que más convenga,
un saludo!